domingo, 12 de junio de 2011

Surf, Windsurf y Kitesurf

La adrenalina es deporte nacional

El mar anda empeñado, en Gran Canaria, en que todos nos subamos a una tabla. Al menos una vez en la vida. Al menos probar. El océano entero parece haberse conjurado para que cada vez más gente se sume en la isla a la práctica del surf. Y a la práctica del bodyboard. Y del windsurf. Y ahora en los últimos años, al kitesurf.

Un padre y su hijo miran las olas
Dos niños hacen bodyboard en Las Canteras
Y por eso, por culpa de esta conjura océanica, no dejan de llegar buenas olas a Gran Canaria. Día tras día. Buenas olas, de tamaño medio, para los novatos. En playas donde es fácil y requetefácil empezar a aprender. Y también buenas y grandes olas para los surferos más veteranos. Olas escondidas en lugares apartados, porque a los muy buenos les gusta surfear así. A solas y sin dar conversación.
Y además, anda el mar empeñado en enviarnos los mejores vientos de este hemisferio y parte del otro. Para que los windsurferos y windsurferas de Vargas y Pozo Izquierdo no paren de correr de aquí para allá, con la extraña manía de volar sobre el agua que te entra en las playas del sureste grancanario.

Kitesurf en la costa de Gran Canaria
Y quizás no nos creas, pero es normal en Gran Canaria, en cuanto llega la noche y empieza la hora de caer roque, que el mar se cuele por las ventanas de las casas. Parece un cuento, pero es verdad. El océano nos habla al oído. Nos habla, es verídico. A veces un miércoles, a veces un viernes, a veces un lunes. Y nos dice en voz baja: “mañana grandes olas” o nos dice: “mañana viento en Pozo”. Y te quedas dormido con el ruido marino. Contando olas.
Y es por esto, querido amigo, querida amiga, que te recomendamos que en tu viaje a Gran Canaria dejes atrás los prejuicios. Porque como de repente sientas la llamada oceánica, te vemos entrando por la puerta de cualquiera de las escuelas de surf de la isla. Sin entender del todo el por qué. No serás el último que se anima de repente a probar.

Cuatro surferos pasean con sus tablas por la orilla de la Playa de Las Canteras
Windsurfistas hacen acrobacias en el sureste de Gran Canaria
Y todo por culpa de esta dichosa conjura océanica. La conjura entre el oceáno, el buen tiempo y los vientos alisios que cubren Gran Canaria. Una conjura marina que obliga a los que vivimos aquí a probar al menos una vez. Prueba tú también. Una vez.
Y luego nos cuentas…

Doce meses para vivir el mar

236 kilómetros de costa guardando un oceáno de posibilidades para disfrutar del mar.
Eso es lo que convierte Gran Canaria en puerto de destino de multitud de europeos. Desde hace generaciones. Navegantes, buceadores, surferos y surferas, pescadores de altura o windsurfistas. Todos escapan a una isla que esconde un resorte magnético por el que atrae a cualquiera que busque un mar de buen tiempo.

Atardecer en alta mar en la costa de Gran Canaria
¿Pero qué hace que se mezcle gente tan diferente en el mismo punto del océano?
Pues ahí va la receta del cóctel marino. El primer ingrediente: Gran Canaria es uno de los lugares con mejor clima del territorio europeo. La temperatura del agua (entre los 18 grados de invierno y los 22 del resto del año), y las óptimas condiciones de mar y viento permiten practicar deportes náuticos los doce meses. Hay zonas perfectas para el windsurf o el kitesurf. La isla es de hecho la estación-base para los mejores windsurfistas, y aunque no les guste pregonarlo, viven buena parte del año aquí. Los submarinistas y los pescadores tampoco airean en voz alta las coordenadas de sus vacaciones.
Luego están los navegantes, que encuentran en Gran Canaria un gran campo de regatas. Vientos hechos a medida, corrientes marinas que reúnen grandes bancos de peces cerca de la costa y espectaculares fondos son sus ventajas naturales. Mientras en el resto de Europa el invierno detiene las actividades relacionadas con el mar, la isla mantiene abierta su gigantesca estación deportivo-marina. Todo el año.

Jóvenes saltan al agua en la costa sur de Gran Canaria
Jóvenes saltan al agua en la costa sur de Gran Canaria
Gran Canaria cuenta además con un amplio número de infraestructuras desarrolladas para aprovechar sus condiciones naturales. Ofrece servicios para la práctica de mil disciplinas marítimas. Casi en cualquier punto hay una empresa, club, asociación o centro de amarre.
Una isla, en definitiva, donde el mar está en todas partes y se mezcla en todas las cosas. Por eso este pequeño punto en el océano ha sido cuna de 30 campeones del mundo y de seis oros olímpicos en vela: José Luis Doreste, Luis Doreste, Roberto Molina, Patricia Guerra, Domingo Manrique de Lara y Fernando León; de un trece veces campeón del mundo de windsurf: Björn Dunkerbeck y de windsurfistas de élite como las hermanas Daida e Iballa Ruano.
Si es usted un loco del mar, o quizás un lobo de mar, o buceador, pescador, surfera, kitesurfero o windsurfista, pues entonces seguro que ya sabe que un gran destino de vacaciones le espera en Gran Canaria.

viernes, 10 de junio de 2011

Playa del Inglés es una playa con carrera y dos másters

Imagine por un momento que existiera en el mundo una Universidad de las Playas. Un centro académico donde las playas de Europa pudieran alcanzar el título de “destino de los mejores baños”. Pues bien, déjenos contarle que esa Universidad de las Playas existe y que la Playa del Inglés, en el sur de Gran Canaria, aprobó hace tiempo todas las asignaturas.

Haciendo castillos de arena en Playa del Inglés
Haciendo castillos de arena en Playa del Inglés
Sí. Playa del Inglés tiene el título de playa estupenda. ¿Por qué? Bueno, quizás sea porque consiguió un sobresaliente en buen clima. Aprobó con nota la asignatura del buen tiempo porque cuenta con un sol suave prácticamente todo el año. Un clima privilegiado que es casi la norma en la kilométrica lengua de arena que nace en Maspalomas y acaba en Playa del Inglés, al pie de los hoteles que parecen doblarse para nadar en el oceáno.
Playa del Inglés también tiene el certificado oficial de cien mil risas logradas. Un título que se obtiene por ser lugar de vacaciones de miles de europeos, el refugio de sol de cientos de familias, desde hace décadas. Puede presumir de ser una playa perfecta para los más pequeños. Es muy amplia, tiene partes resguardadas y zonas donde los niños pueden estar a su aire. Ofrece multitud de comercios y servicios en las cercanías.

Jugando en la orilla de Playa del Inglés
También consiguió un notable alto en la asignatura de playa divertida. Es una de las playas más concurridas de Gran Canaria. Hay por ello zonas que reúnen a los más jóvenes, donde se entrecruzan surfistas, locos por el jogging, aspirantes a ligón de playa, practicantes de capoeira, chicas de calendario o grupos de amigos que juegan a saltar bajo las olas.
Gracias a todo este movimiento Playa del Inglés superó con nota la asignatura de playa deportiva. Y por ello, en la curva donde empieza la zona nudista, más apartada, reinan los surferos. Es la parte menos transitada, donde toman el sol los que quieren un día de playa solitario. Porque eso es lo bueno de este lugar. Esconde tantas opciones para tu día de playa como tú quieras.

Tres niños corren por la orilla de Playa del Inglés
Tres niños corren por la orilla de Playa del Inglés
Mil días de playa posibles para cada uno de los bañistas que desembarcan cada mañana en la arena, en el inicio de la enorme extensión de dunas que sólo se ve terminar kilómetros después, lejos de la zona donde los hoteles buscan el mar.

miércoles, 8 de junio de 2011

Las Canteras, la playa cambiante

¿Llega a la isla en crucero? Si es uno de los pasajeros que arriba a Las Palmas de Gran Canaria en un buque de cruceros vamos a darle rápidamente las llaves del cofre del tesoro de la ciudad. Nada más poner pie a tierra. ¿Para qué esconderlo? Lo acabaría encontrando tarde o temprano.

Un niño bucea en la playa de Las Canteras
El tesoro sin enterrar de la capital de la isla es la Playa de Las Canteras. Es la perla que no esconde la ciudad. Una larga lengua de arena, de varios kilómetros, que se extiende por la bahía. Un lugar con un encanto especial que podrá encontrar a 3 o 4 calles de la terminal de cruceros.

Niños jugando en la orilla de la playa de Las Canteras al caer la tarde
Los vecinos de la ciudad repiten que Las Canteras es una de las mejores playas urbanas del país. Y tienen razones para pensarlo. Porque es una playa con buen tiempo casi todo el año. El lugar de la capital donde escapar, donde se detienen todos los relojes. Una especie de Central Park versión playera, donde se puede hacer deporte cualquier día de la semana, llevando bañador, bikini o tabla de surf.

Jugando a las palas en la orilla del mar en Las Canteras
Además, es una gran reserva de vida marina. Sus fondos marinos son refugio de mil tipos de peces. En tierra, el refugio de paseantes, pescadores, surferos y surferas. Y cuenta con una particularidad especial. Esa peculiaridad es lo que los locales llaman "La Barra", una larga formación rocosa que se desparrama no lejos de la arena y que protege de las mareas gran parte de la playa. Una curiosa línea de piedra que convierte la bahía en el mejor lugar de este lado del globo para practicar la natación y que permite a los bañistas caminar sobre el agua los días de marea baja.

Atardecer en Las Canteras
Y puestos a caminar, le recomendamos el largo paseo que serpentea continuo a la arena, sorteando cafés y heladerías. Al inicio del paseo encontrará las terrazas de La Puntilla y los restaurantes de pescado fresco. En el otro extremo de la playa, el ambiente surfero alrededor del Auditorio Alfredo Kraus, con más terrazas y cafés frente al mar.
Aunque debemos avisarle, si está pensando permanecer en la ciudad varios días, olvídese de encontrar el miércoles la playa que vio el lunes.

Auditorio Alfredo Kraus
¡Eso es imposible! Porque Las Canteras es la Playa Cambiante. Nunca será el mismo lugar del día anterior. Será completamente diferente. Y es ésa otra de sus peculiaridades. Se mantiene siempre en el mismo sitio, pero se muestra siempre distinta.

Dos niñas juegan entre risas en la arena de la playa de Las Canteras.
Así que ya lo sabe. El tesoro de Las Palmas de Gran Canaria lo tenemos escondido a 5 minutos del muelle de cruceros. Tampoco espere muchas pistas más. Si quiere ver la perla de la ciudad sólo tiene que cruzar cuatro calles. Siga a cualquiera que camine silbando con toalla, sombrilla o tabla de surf.

martes, 7 de junio de 2011

Maspalomas bajo el Faro

El Faro de Maspalomas se encuentra en el sur de Gran Canaria, en pleno centro de una de las franjas de costa más visitadas de Europa.

Maspalomas, Playa del Inglés y Meloneras ofrecen gran número de hoteles y apartamentos, muchísimas opciones de ocio durante el día y una atractiva vida nocturna alrededor de las playas.
Pero Maspalomas no es sólo conocida por su enorme campo de dunas o por su buen clima. También lo es por su antiguo Faro, que ha visto la llegada de los primeros turistas y la conversión de la zona en lugar de vacaciones. Porque desde que el primer viajero comprendió que el buen tiempo era la norma de esta kilométrica playa, el Faro de Maspalomas ha sido testigo de miles de días de sol, lunas de miel y paseos junto al mar.

La decisión de levantarlo se tomó en el lejano 1861. Las obras se prolongaron 28 largos años. Por aquel entonces el lugar era un paraje deshabitado, incomunicado del resto de la isla. Para la construcción del faro, de 55 metros de altura, se dispuso un muelle para descargar los materiales, que sólo podían llegar por mar.
La luz del faro se encendía en 1890. Servía de guía a los barcos que cubrían las rutas entre Europa y América. Era la única construcción al final de una larga línea de arena que comenzaba en lo que ahora es Playa del Inglés y se cerraba en las cercanías del Oasis de Maspalomas.
Hoy todo ha cambiado a su alrededor. Ahora se encuentra al inicio de una concurrida zona de paseo. Un lugar perfecto para realizar compras, hacer una parada tras la playa, salir a cenar o simplemente tomar algo junto a la larga línea de mar.

A pocos metros del paseo, los bañistas se zambullen en la arena que inicia la Reserva Natural de las Dunas de Maspalomas, constituida por tres ecosistemas: el Palmeral, la Charca y las Dunas, que se extienden a pocos metros del mar. Toda la zona es un enorme espacio natural de excepcional valor.
A tres pasos del Palmeral de Maspalomas encontrará el espacio protegido alrededor de la Charca, que nada entre el mar y la arena y que es lugar de descanso para las aves que migran a África. Junto a la Charca comienzan los campos de dunas, que cambian continuamente de forma, modeladas por el viento del océano.
Desde el Faro y en dirección a las dunas, caminando por la orilla del mar, llegamos a la Punta de Maspalomas, que conecta con Playa del Inglés. Es realmente la misma playa, que a partir de ese lugar cambia de nombre. Recorrerla de un extremo a otro se convierte pronto en la sana rutina de los visitantes.

La playa cuenta con tramos solitarios y aislados, en los que practicar nudismo. Del Faro de Maspalomas a Playa del Inglés la zona nudista comienza entre el chiringuito 3 y 4. De Playa del Ingles al Faro de Maspalomas la zona nudista comienza entre el 5 y 6. Los surfistas tienen por su parte su lugar de encuentro en la curva que une Maspalomas con Playa del Inglés. Paseantes, nudistas o surferos, todos se mezclan en la playa.
Muchas cosas han cambiado desde 1861, pero Maspalomas continúa siendo un lugar perfecto para disfrutar del mar o dedicar tiempo simplemente a tomar el sol. Eso no ha cambiado. También sigue exactamente igual, en el lugar de siempre, la larga sombra del Faro, que antes velaba por los barcos que cruzaban el Atlántico y que ahora envidia a los bañistas que pasan los días bajo el sol de Maspalomas.

Días recargapilas en Mogán

" Nosotros vamos cada verano a Puerto de Mogán, en el sur de Gran Canaria. Desde hace años. Es mi refugio particular. Mi semana recargapilas anual. Es un sitio acogedor, no muy grande, con una pequeña playa resguardada, perfecto para estar con los niños.

Desde que a mi marido le dio por la pesca de altura no se le ocurre ni proponer un lugar de vacaciones diferente. Ahora anda convencido que es un pescador de primera y hasta se ha inscrito en un campeonato. En el puerto tienen barcos de alquiler para la pesca del marlin azul, del atún azul o de algo azul que él me ha tratado alguna vez de explicar, pero yo sinceramente ni caso.
Vamos, que se gasta las horas persiguiendo peces. Yo prefiero que ande con la caña de pescar, pretendiendo por unos días que es el capitán Ahab y poder estar a mi aire. Mientras me dejen tranquila con mi libro, mi hamaca junto a la piscina y mi baño en la playa cada tarde todo irá bien. Aquí los niños hacen amigos a los 5 minutos. Al poco de llegar ya parece que llevan en la isla toda la vida.
Me gusta tanto el sitio que creo que también voy a tener que probar eso de la pesca del marlin azul. Aunque conozco a un pescador en particular que se puede llevar un chasco como me vea pescar un atún mayor que el suyo... "

Un océano de playas al doblar la esquina

Gran Canaria es un pequeño continente en miniatura. Una isla cercana a Europa, con un abanico de playas tan diversas como los paisajes cambiantes que esconde. Casi 60 kilómetros de playas en 236 kilómetros de costa, bajo un sol suave que parece querer quedarse a vivir aquí.

Vista aérea del océano de dunas de Maspalomas
Una pareja se abraza en el mar de Gran Canaria
En Gran Canaria hay playas de todo tipo. Son el imán que atrae desde hace generaciones a visitantes llegados de mil puntos del globo. Las hay muy populosas y conocidas, como la larga lengua de arena de Maspalomas. Una enorme línea de arena rubia que parte de Playa del Inglés hasta tocar el pie del gran faro de Maspalomas, tras bordear un desierto de dunas que baña la costa sur de la isla.
También en el sur encontrará otra larga serie de playas. Las hay familiares y tranquilas, como San Agustín, la playa de Amadores o la pequeña playa del Puerto de Mogán. O quizás prefiera la animación del tradicional enclave turístico de Puerto Rico, uno de los lugares con mejor clima de todo el país.

Dos chicas ríen en la arena de Las Canteras
Dos chicas ríen en la arena de Las Canteras
El sur grancanario cuenta con multitud de pequeñas playas. Todas pueden presumir de buen tiempo prácticamente todo el año. Unas son turísticas, con multitud de servicios al visitante. Otras son refugio de aquellos que prefieren lugares apartados.
Las playas del norte de la isla responden más a este perfil. Encontrará pequeños enclaves marineros como Agaete, lugar de escapada para los que quieren dar esquinazo a las prisas.
La capital, Las Palmas de Gran Canaria, también en el norte, no esconde su particular motivo de orgullo: la cosmopolita playa de Las Canteras. Una kilométrica playa urbana que cubre la ciudad de bañistas y surferos.

Dos niñas corren en la orilla de la Playa del Inglés
Gran Canaria ofrece al visitante todos los servicios de un destino de garantías, con amplia tradición, un destino al que retornan cada año miles de europeos. Venga a conocer un mundo de playas reconcentrado dentro de una isla. Venga cuando prefiera. Aquí el buen tiempo rara vez se toma vacaciones.
¡Les esperamos en la isla de Gran Canaria!